El hilo rojo de los reencuentros viajeros

Como ya dije en otro relato… en el camino conoces muchas personas. Muchas. Pero no con todas te volvés a ver, aunque muchas veces te gustaría…

Todo comenzó allá por 2013. Resulta que un grupo de viajeros, se fueron conociendo en el camino y siguieron viaje juntos. Luego de algún tiempo le dieron el nombre de “Equipo Rojo”; del cual yo no formo parte, pero he escuchado tanto de todos que es como si los conociera.

Mili y Diego estaban en este grupo. Viajaron un tiempo juntos y luego cada quien siguió su camino.

Diego llegó por tierra hasta México, volvió a Argentina, entre idas y venidas volvimos a viajar juntos. Esta vez llegamos hasta el fin del mundo y comenzamos a ir rumbo norte por la cordillera.

Mili, volvió Argentina, se fué de nuevo, estuvo por Sudamerica, entre mucha otra gente, conoció a Gabi, con quien cuenta la leyenda que no se cayeron del todo bien a primera vista.

Cruzó el canal de Panamá y por la zona conoció al gringo más capo del mundo mundial y empezaron a viajar juntos. Troy viajaba en moto, por ende Mili ahora viajaba en moto. Pero ellos empezaron a viajar en dirección sur.

Y ahora viene lo divertido.

Nosotros veníamos viajando en dirección Norte. Para este entonces ya estábamos en  2016.

Llegamos a Calafate en un Torino del año 69. Con Tito y el Balboa(@elmundoentorino). Quien nos levantó unos kilómetros antes de cruzar la frontera en Chile.

Cuando viajas sin tiempo, comenzás a cruzarte con gente que lo hace de la misma forma.

Vivir viajando implica que no siempre puedas pagar un hospedaje.

Y teníamos el dato de que en Calafate existía un lugar que hospedaba viajeros. Asique fuimos directamente a preguntar si podíamos quedarnos allí.

Cuando llegamos al lugar Diego vió una moto.

La moto pertenecía a Troy, el gringo mas capo del mundo mundial. Que estaba allí desde hacía algunas semanas. Mili se había ido a trabajar a un lugar muy lejos, pero muy lindo por un par de meses.

Y Gabi, la chaqueña, estaba viviendo en ese mismo lugar desde hacía algunos meses.

Todos la conocían a Mili (menos yo), pero Mili no estaba.

Pasamos unos hermosos días, y cosechamos una linda amistad. Recibimos el 2017 en familia, con mucha birra y rompiendo la pista.

Los primeros días de enero nos despedimos y nos fuimos al Chalten. Donde hicimos temporada hasta fines de abril.

Una linda tarde mientras trabajábamos recibimos la hermosa visita de Mili y Troy!

 Al fin la conocí a Mili! Y esta vez fuimos los anfitriones nosotros! Una bella semana a puros mates, juegos y  fuegos.

Una vez más, cada quien siguió su camino.

En 2018 estuvimos relativamente cerca. Digo relativamente porque Mili estaba en el norte de Italia y nosotros en el sur, pero no pudimos llegar a vernos.

Gabi también estuvo cerca, pero corrimos con la misma suerte.

No fue hasta octubre del 2019 que nos juntó a los cinco en los pagos del gringo!

Y pasamos unos días increíbles, entre termas, hierbas y ballenas.

Rios, lagos, mares. Y muchos parques nacionales!

La compañía viajera es…es inexplicable!

Es fácil, es simple, es divertida y autentica! Pero lo más importante… es Comapñera!

En este 2020 tan particular, mi cumpleaños lo festejé en mi ciudad.

Gabita se viajo mas de 1000km para venir a brindar!

Y si toda esta locura viral no tiene intenciones de parar…esperemos al menos reencontrarnos a fin de año, los cinco, como hace un año.

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